lunes, 19 de febrero de 2018

In Flames - Clayman (2000)

Aprovechando el final de siglo, los suecos In Flames sacaron este álbum con el objetivo claro de dar un salto más en la popularidad de la banda. Siguiendo la estela del imprescindible "Colony", con la misma formación, mismo equipo productor y mismo estudio, la banda firma otro gran álbum, aunque alejándose cada vez más del Death y añadiendo un toque algo más comercial en algunos temas.

El mejor ejemplo lo encontramos en "Only For The Weak", un tema a medio tiempo que invita al headbanging pero que poco tiene que ver con lo que eran In Flames antes de este álbum. Ojo, que a mí la canción me parece un temazo e ideal como single, pero la gente que seguía a In Flames desde los primeros tiempos, empezaba a preguntarse qué derroteros estaba siguiendo la banda.

De hecho este álbum, puede ser considerado como el punto de inflexión entre los "antiguos" y los "nuevos" In Flames, aunque creo que desde hace un par o tres de álbumes, habría que aportar una nueva etiqueta para catalogar a los "últimos" In Flames, donde lo que era un coqueteo con el Metal alternativo, se ha convertido casi en la base del nuevo estilo.

Canciones como "Bullet Ride" o "Square Nothing" guardan cierta semejanza con el "Ordinary Story", que fue el single de su anterior "Colony", para lo bueno y para lo malo. Temas que alternan la fuerza de las melodías dobladas, ritmos bastante Heavys, la caña propia del Death y unas estrofas blanditas, con las voces limpias de Anders Fridén, que por cierto no son su fuerte. En general, encuentro al bueno de Fridén un vocalista bastante limitado, tanto en directo como en estudio, aunque en este último siempre se pueden tapar mejor las carencias. El caso es que frontman funciona bien, así que supongo que eso es parte de su permanencia en la banda.

En la sección más cañera de este "Clayman" tenemos por ejemplo "Pinball Map", un temazo repleto de energía que desemboca en un estribillo un tanto diferente, pero que no desluce el resultado final. Durante el tema se pueden escuchar algunos arreglos electrónicos que quedan muy bien, y que poco a poco la banda fue incluyendo más y más en sucesivos lanzamientos.

"As The Future Repeats Today" y "Clayman" son probablemente los mejores del disco. Son temas que definen a la perfección la mejor cara de los In Flames de esos años, con caña y melodía sin concesiones, pero al mismo tiempo dando un pequeño toque de originalidad a los temas, gracias a los arreglos electrónicos que vuelven a utilizar de nuevo durante el estribillo.

En un segundo escalón, podríamos incluir los cuatro últimos temas del álbum. "Brush the Dust Away", "Swim", "Suburban Me" o "Another Day in Quicksand". Buenos temas que poseen los elementos clásicos de la banda y que sin estar de relleno en el álbum, ni mucho menos, tampoco creo que formen parte de los favoritos de prácticamente nadie.

Entre los temas a medio tiempo, destaca por encima de todos, el mencionado single del álbum "Only For the Weak". El tema fue acompañado por un vídeo que auguraba lo peor, gracias entre otras cosas a los uniformes adoptados por la banda (que luego llevarían también a los directos), y esas posturitas con los pies juntos... En fin, si veis el vídeo y no estáis de acuerdo conmigo, lo entenderé, pero estoy seguro que muchos sabéis a qué me refiero. "Satellites and Astronauts" entra en el mismo saco, aunque con mucho menos feeling que el anterior, quedando un tema bastante aburrido.

En resumen, que este "Clayman" puedes verlo como la culminación del estilo de los inicios, o como el primer disco de la cuesta abajo musical que ha sufrido la banda. No obstante, a nivel de popularidad aún les quedaba por crecer, pero eso ya es otra historia.

La formación que graba el álbum:

Anders Fridén: Voces
Jesper Strömblad: Guitarra
Björn Gelotte: Guitarra
Peter Iwers: Bajo
Daniel Svensson: Batería

Nota Final: 8/10

viernes, 16 de febrero de 2018

Persefone - Spiritual Migration (2013)

Hoy quiero hablaros de una de las bandas más interesantes que he descubierto en los últimos años. Se trata de los andorranos Persefone, y su peculiar interpretación de la música que podríamos englobar la etiqueta del Death Melódico Progresivo. Pese a lo exótico de su nacionalidad, el germen de la banda lo crearon Carlos Lozano y Miguel Espinosa, ambos originarios de Albacete (España).

La banda formada allá por el lejano 2001, no ha hecho si no dar pasos de gigante a nivel musical, con cada nuevo lanzamiento hasta este "Spiritual Migration", disco que hasta la fecha y con el permiso del más reciente "Aathma", es su obra maestra.

Es muy difícil describir lo que vamos a encontrarnos en un álbum de estas características, pero acepto el reto de intentarlo, con el objetivo de dar a conocer un disco que se ha convertido en uno de mis favoritos de los últimos años. Sin duda, este "Spiritual Migration" no es un álbum de una sola escucha, ya que las composiciones de Persefone son complejas, y con multitud de exquisitos detalles que solo pueden ser descifrados y disfrutados con las sucesivas escuchas.

Siguiendo el razonamiento de la etiqueta utilizada anteriormente, podríamos decir que el álbum está bajo el amplio paraguas del Death, porque hay multitud de pasajes brutales en los temas en los que además, las voces agresivas de Marc Martins se hacen presentes. En estos mismos pasajes, los Blast Beats de la batería y los potentes riffs, no hacen sino acentuar esta agresividad que siempre tiene su contrapunto en secciones realmente melódicas, y vamos ahí con la segunda de las etiquetas.

Este álbum rebosa melodía por los cuatro costados, y dentro de las partes más cañeras comentadas antes, el regusto de los riffs de Death Melódico más tradicional está presente, pero llevado a un nivel muy superior tanto en ejecución como en composición. Dentro de este apartado de la melodía, es obligado ir más lejos, y mencionar otro punto clave de la música de Persefone, que son los pasajes atmosféricos. La capacidad que poseen los teclados de Miguel Espinosa de transportar al oyente a otra dimensión es increíble, y si a ello le sumas las partes en las que su voz, limpia en este caso, se erige en protagonista, nos da como resultados algunas de las secciones más emotivas y evocadoras del álbum.

Y como no podía ser de otra manera, nos queda la manida etiqueta del Progresivo, pero que en este caso es quizá la más acertada. Un álbum de música extrema, melódico y progresivo a partes iguales. La manera de cómo evolucionan los temas, y éstos a su vez dentro del álbum, es apoteósica. Desconozco si el álbum es conceptual a nivel lírico, pero desde luego a nivel musical a mí me lo transmite al 100%. La ubicación de los temas y los pequeños guiños al inicio del tema "Return to the Source", cierran a la perfección el círculo que se inicia en "Mind as Universe".

A nivel instrumental, el álbum está en un sobresaliente. Los riffs, leads y solos de Carlos Lozano son simplemente increíbles. De nuevo los adjetivos de complejo y melódico, se unen en una simbiosis perfecta para expresar lo que nos ofrece la escucha de "Spiritual Migration". Finalmente, no puedo dejar de destacar las baterías de Marc Mas, que son sencillamente acojonantes, ya que no solo acompañan a estos temazos, sino que suman y mucho, a lo largo de todo el álbum.

La producción, está muy lograda para los medios de los que puede disponer una banda de este tamaño, y todo está cuidado al detalle, con multitud de capas y arreglos que rellenan los temas completamente. Mención especial también para un Artwork que casa totalmente con el concepto del álbum, y que está realizado nada menos que por Travis Smith.

Sé que este álbum podría generar una reseña aún mayor, pero creo que con lo dicho es más que suficiente. Un álbum de matrícula de honor, 100% recomendable y disfrutable.

La formación que graba el álbum:

Marc Martins: Voces
Carlos Lozano: Guitarra
Jordi Gorgues: Guitarra
Toni Mestre: Bajo
Miguel Espinosa: Teclado, Voces
Marc Mas: Batería

Nota Final: 10/10

martes, 23 de enero de 2018

Blind Guardian - Tales From The Twilight World (1990)

Inauguramos las críticas del 2018 rebuscando un poco en el pasado de los alemanes Blind Guardian y comentando este "Tales From The Twilight World", que desde mi punto es su mejor lanzamiento junto al "Somewhere Far Beyond". El álbum es el tercer disco de la banda, y el último que sacaron con No Remorse Records, antes de fichar por Virgin. En este tercer disco la banda se encuentra en plenitud de facultades y en una franca progresión compositiva. De hecho, diría que este álbum posee la mezcla perfecta entre el Speed Metal de los comienzos y ese lado más épico, que ya se haría demasiado habitual a partir del "Imaginations From The Other Side".

La apertura del álbum corresponde a "Traveler In Time", un tema que da una muestra de por dónde van a ir los tiros en los siguientes discos de Blind Guardian. Un tema más complejo, con un desarrollo en ocasiones un pelín confuso, pero con un gran estribillo que arregla cualquier desperfecto anterior. "Welcome To Dying" es un tema sin los artificios del anterior, mucho más directo, y que se convirtió rápidamente en uno de los himnos de la banda.

"Weird Dreams" es una especie de interludio instrumental, pero no penséis en el típico pasaje lento o acústico. No, estamos ante un pequeño tema con algunas partes realmente salvajes.

Y como se suele decir, tras la tempestad viene la calma, y la cuarta pista corresponde a la bella "Lord of the Rings", en el particular homenaje de la banda a la novela que tanto les inspiró. Si recordáis, hubo multitud de rumores que decían que Blind Guardian iba a participar en la banda sonora de la película, e incluso Peter Jackson se interesó por la banda al ser una de las más votadas por Internet por los fans de la saga. La canción no necesita más presentación. Un tema principalmente acústico, pero que mezcla de manera acertada algunos pasajes metálicos que ponen la guinda a una canción, que además es de las pocas aportaciones del bueno de Marcus Siepen a la discografía del combo.

"Goodbye My Friend" retoma la senda del Metal Alemán, con unas baterías realmente potentes y machaconas, y que contrastan a la perfección con unas trabajadas melodías de voz. La labor de los guitarristas en este tema es de lo mejor del disco.

Y con esto llegamos a la madre de todas las canciones de este álbum, y sin duda una de las mejores de la carrera de los teutones. "Lost In The Twilight Hall" es un tema que roza la perfección, con un desarrollo y unos cambios brutales. El tema va fluyendo entre las diferentes partes con la justa medida de lucimiento de André Olbrich, y con un estribillo inmejorable. La colaboración de Kai Hansen a las voces, no hace sino darle un punto extra. A este respecto comentar que lo llamamos colaboración, pero hace unos años salieron unas declaraciones sobre lo que habían pagado al bueno de Kai por sus "colaboraciones"...

A partir de aquí, podríamos pensar que como pasa en muchos álbumes, la cosa decae, pero no es el caso. "Tommyknockers" es un tema de los más cañeros aunque quizá no está tan inspirado como otros en el álbum. Además su ubicación tras el "Lost In The Twilight Hall" no le hace bien a ningún tema. No obstante, es un buena canción, que se caracteriza por las oscuras atmósferas que consigue transmitir. Tanto esta como la posterior "Altair 4" se basan en la novela de Stephen King, "The Tommyknockers".

"Altair 4" es un tema algo raro, en el aspecto que dura algo menos de dos minutos y medio, y que al ir unida a "Tommyknockers" en el concepto, queda como una especie de remate de la anterior, aunque musicalmente no tengan nada que ver. Cierra el álbum otro auténtico pepinazo, llamado "The Last Candle", un tema bastante Heavy y muy melódico, con un estribillo y unos coros memorables.

Comentar finalmente (por si no se nota... :P), que la portada del álbum corre a cargo del mítico Andreas Marschall, siendo la primera de sus muchas colaboraciones con la banda.

Situándonos en aquel lejano 1990, este disco fue innovador y sin duda inspirador para toda la ornada de Power Metal que iría surgiendo en Europa durante la década de los 90, aunque sinceramente no puedo dejar de pensar en unos Blind Guardian mucho más cañeros que muchas de las bandas que siguieron su estela.

La formación que graba el álbum:

Hansi Kürsch: Voces, Bajo
André Olbrich: Guitarra
Marcus Siepen: Guitarra
Thomas "Thomen" Stauch: Batería

Nota Final: 8,5/10