martes, 10 de octubre de 2017

Edguy - Vain Glory Opera (1998)

Hoy vamos a comentar este álbum que sin duda sirvió para catapultar internacionalmente a los alemanes Edguy. Estamos en 1998, en plena efervescencia de la escena del Power Metal en Europa, y Edguy lanza al mercado este "Vain Glory Opera", menos de un año después del "Kingdom of Madness" que ya comentamos aquí en su día.

La primera diferencia que podemos apreciar respecto a su antecesor es la mejora ostensible del sonido del álbum, y no en vano Timo Tolkki se encargó de la mezcla, en una labor en la que no es tan conocido, pero que se desenvuelve con mucha soltura. Por otro lado, el omnipresente Mika Jussila se encarga de la masterización final en sus archiconocidos Finnvox Studios.

En el apartado de la formación, tenemos cambios con la salida del batería Dominik Storch, que ya había demostrado sus limitaciones en el álbum anterior, y para la ocasión es un desconocido Frank Lindenthal el encargado de grabar la batería. Su paso por la banda sería efímero, ya que ese mismo año ya ficharían a Felix Bohnke. Completaría la sección rítmica la incorporación del bajista Tobias Exxel, siendo pues este álbum el último en el que Tobias Sammet se encargaría de este instrumento, permitiéndole así centrarse en sus labores como frontman durante los directos.

A nivel musical "Vain Glory Opera" ofrece todo lo que un seguidor del Power Metal necesita. Los clásicos riffs con doble pedal repletos de melodías pegadizas, secciones orquestales grandilocuentes, y buenos solos de guitarra, e intercalando algunos parones para no agobiar al oyente. Todo esto, encorsetado estructuras de canciones lo más sencillas posibles, con la típica secuencia de estrofa - puente - estribillo - solo. Repitan algunas de estas secciones en el orden que ustedes quieran, y tendrán el 90% de los temas cubiertos.

Tras una intro, los dos primeros temas, "Until We Rise Again" y "How Many Miles" encajan a la perfección en el estereotipo anteriormente mencionado, lo que no quita que sean dos grandes canciones, con estribillos extremadamente pegadizos que se quedan a la primera y que al mismo tiempo no aburren.

Dentro de lo típico del álbum, no podía faltar la balada, en este álbum hay nada menos que dos, y quizá por ello, la primera quizá aparece demasiado pronto, en la tercera posición. No suelo ser muy amigo de las baladas, aunque hablando con algunos amigos, la opinión es que según el momento emocional en el que uno las escucha por primera vez, suben o bajan muchos puntos. En mi caso, la verdad es que "Scarlet Rose" no me llega a emocionar en ningún momento y pasa con más pena que gloria por el reproductor.

"Out of Control" relanza el álbum en forma de medio tiempo, aunque con los mismos ingredientes antes comentados. La parte central del tema es la mejor, gracias a un solo cortesía de Timo Tolkki, y a la participación de Hansi Kürsch a las voces, algo que también ocurre en el tema que da nombre al disco.

Con el rimbombante título de "Vain Glory Opera" tenemos una no menos rimbombante canción, con una melodía principal a modo de himno, tipo "Final Countdown", que al menos a mí me cansó en poco tiempo, y que a día de hoy, su escucha siempre me provoca una ligera sonrisa. El caso es que el resto de la canción no está mal, desde un riff muy "Helloweeniano", a un estribillo con cierto aire melancólico que queda realmente bien.

"Fairytale" es uno de los temas más rápidos del álbum, que no por ello de los mejores. Aunque sigue la estela de los dos primeros, ya empieza a sonar a "conocido", lo que le quita algo de magia. "Walk on Fighting" es un medio tiempo que mola bastante, con un riff en el que las guitarras nos recuerdan un poco al "Princess of the Dawn" de Accept, aunque el estribillo rápidamente vuelve a los cánones del Power.

"Tomorrow" es la segunda de las baladas del álbum, aunque en un rollo menos romántico, y más épico. "No More Fooling" es un tema que suena algo más duro que la media del álbum, aunque tampoco es que derroche inspiración, con algunos cambios que suenan algo forzados y un estribillo bastante soso.

Cerrando el álbum, podemos escuchar "Hymn", una versión de Ultravox. La adaptación queda bastante lograda, aunque me mola más, por ejemplo, la versión del "Dancing With Tears In My Eyes" de los mismos Ultravox, que hiceron Freedom Call en su día.

En conclusión, este disco queda como una buena continuación en la carrera de Edguy, aunque desde luego para la banda fue todo un hito en su carrera.

La formación que graba el álbum:

Tobias Sammet: Voces, Bajo, Teclados
Jens Ludwig: Guitarra
Dirk Sauer: Guitarra

Nota Final: 7,5/10

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