jueves, 18 de agosto de 2016

Enslaved - Monumension (2001)

"Monumension" es probablemente el álbum más extraño de la carrera de los noruegos Enslaved, aunque quizá extraño no sea el apelativo más correcto para designarlo. Más bien podríamos catalogarlo de desigual, ya que tenemos canciones muy variopintas en el álbum, y el nivel de experimentación es máximo. Tras la edición del brutal "Mardraum" un año antes, las expectativas que eran máximas para este lanzamiento, no fueron cumplidas del todo.

Estos vaivenes en la composición de los temas, vienen principalmente provocados por la influencia de Roy Kronheim, el cual quería dar a la banda un giro más Stoner, algo con lo que Ivar y Grutle no estaban de acuerdo, y que unido a algunos motivos personales, acabaron provocando la salida de Roy de la banda. Es posible también, que este ambiente no favoreciese a que "Monumension" sea un álbum aún mejor de lo que ya es.

En general es un disco bastante atmosférico y el primer tema, "Convoys to Nothingness" así lo demuestra. Una misteriosa intro nos dibuja lo que será el ritmo principal de la primera parte de la canción. Un dura sección central, acaba desembocando en una larga e hipnótica parte instrumental que se alarga durante casi tres minutos hasta el final del tema.

"The Voices" es uno de los mejores temas del álbum, con unas voces muy poderosas y esos cambios de ritmo de esos que Enslaved bordan. El tema tiene una estructura bastante impredecible, y una mezcla perfecta de agresividad y melodía.

"Vision: Sphere of the Elements - A Monument Part II" es uno de los temas más cañeros del álbum y que cierra un trío de canciones realmente brutal. Es un tema rápido y directo en el que domina un ritmo realmente Heavy, aunque como siempre alternado con varios cambios de ritmo, incluyendo en la parte final un punteo sobre un riff bastante poco habitual en la banda.

"Hollow Inside" es uno de esos temas que hacen bueno el comentario de que en este álbum, el nivel de experimentación es máximo. Es un tema con un gusto muy setentero, con guitarras en limpio y unas voces limpias sobreproducidas. Realmente creo que no hay otra canción como esta en toda la discografía de Enslaved.

"The Cromlech Gate" es un tema con un rollo más Doom - Stoner y aunque la esencia de Enslaved se percibe sin problema, es una vuelta de tuerca más a ese ambiente algo extraño de este álbum. "Enemy I" es un gran tema bastante progresivo, en el que de nuevo Grutle utiliza sus voces limpias, sobre lo que se podría catalogar como el estribillo del tema. Los rugidos a lo largo del tema están doblados, con una voz más rasgada y otra más profunda.

La gran mayoría de los temas del álbum no tiene una estructura de las que podemos considerar como clásica, algo con lo que suele jugar Enslaved, haciendo la escucha de sus discos toda una experiencia. "Smirr" comienza con un riff marca de la casa, pero pronto entra en una sección más ambiental que de nuevo se mueve en algunos parámetros algo psicodélicos.

"The Sleep" es un tema largo y relajado, en el que los teclados se hacen protagonistas y con una larga sección central que tiene algo de hipnótico. Perfectamente podía haber servido como final del álbum, pero Enslaved nos deja un par de píldoras extras, con la instrumental "Outro: Self-Zero" y con un último experimento llamado "Sigmundskvadet". Ésta es una canción acústica cantada en forma de coro tribal y que aporta un sentimiento muy peculiar.

Sin duda este es un disco que no te dejará indiferente. Dentro de la excelencia de la discografía de Enslaved, éste álbum no llega al sobresaliente, por lo desigual y extraño que es por momentos, aunque al mismo tiempo nos muestra una banda repleta de ideas y con ganas de explorar constantemente nuevos sonidos y elementos. Algo fundamental y que sin duda ayudó a sentar las bases de la evolución que ha mantenido la banda a lo largo del siglo XXI sacando un discazo tras otro.

La formación que graba el álbum:

Grutle Kjellson: Voces, Bajo
Ivar Bjørnson: Guitarra, Teclado
Roy Kronheim: Guitarra
Dirge Rep: Batería

Nota Final: 8/10

miércoles, 17 de agosto de 2016

Edguy - Hellfire Club (2004)

En plena borrachera de éxito tras la edición del "Mandrake" que ya comentamos aquí en su día, y sobre todo de las dos primeras partes de Avantasia, Edguy finaliza su contrato con AFM con la edición del directo "Burning Down the Opera" y dan un paso más en su carrera con la firma su nuevo flamante contrato con Nuclear Blast.

El nuevo álbum "Hellfire Club" viene precedido de la edición del E.P "King of Fools" a modo de presentación para el nuevo disco. La promoción y los medios para la grabación del álbum son mucho mejores en esta ocasión. La grabación se hace en diferentes estudios de Alemania, aunque la masterización vuelve a hacerse en los míticos Finnvox. Además, para este álbum Edguy cuenta con la participación de una orquesta real, y con una buena representación de vocalistas invitados, algunos de los cuales también han participado en diferentes entregas de Avantasia.

Con estos antecedentes la cosa podía haber sido algo realmente grande, pero se queda a medio camino y es un lanzamiento que no llega a enamorar. El álbum abre con "Mysteria", un tema correcto con un riff bastante afilado y un buen estribillo, que aunque tiene una parte central algo ramplona, deja buenas expectativas al oyente.

A continuación, Edguy quiere poner toda la carne en el asador y nos ofrece "The Piper Never Dies", un tema de nada menos que diez minutazos, pero el efecto no puede ser más negativo, y me explico. Tras un comienzo correcto, este tema supone un bajón en el ritmo del álbum que personalmente no encuentro coherente. "The Piper Never Dies" repite casi al 100% la fórmula utilizada en el "The Pharaoh" de su álbum anterior, pero el tema no es ni de lejos igual de bueno. Este adolece de ser lento y repetitivo, y no llega a enamorar en ningún momento.

Igual, ubicado en otra posición del álbum podía pasar de otra manera, pero no en segunda posición del álbum. Sin ir más lejos, esa posición podía haberla ocupado "We Don't Need a Hero", sin duda el auténtico cañonazo Power marca de la casa. Está claro que no puedes sacar un disco con 10 canciones así, pero realmente son temas que Edguy sabían hacer realmente bien. Riffs y doble bombo a toda velocidad con espléndidas melodías, y un buen solo.

"Down to the Devil" es de nuevo un tema correcto, con el clásico sonido de la banda y que aunque no destaca como el anterior, se deja escuchar y se identifica claramente con Edguy. Quizá abusan un tanto del estribillo y el tema podía haber quedado un poco mejor con medio minuto menos.

"King of Fools" es el único tema rescatado del E.P anteriormente mencionado y la verdad que se lo podían haber ahorrado. El tema comienza con una melodía de teclado que parece que va a ser la protagonista del tema, pero rápidamente cae un riff de aire moderno adornado por un teclado electrónico, que es de lo peorcito del álbum, y el estribillo no aporta nada nuevo. El caso es que el tema tiene su videoclip y creo que hasta fecha de hoy sigue siendo el tema con el que cierran los conciertos. Algo totalmente inexplicable desde mi entender.

A partir de aquí, la cosa no remonta el vuelo, y es que aunque a lo largo de todo el álbum se aprecia un gran trabajo en la producción y en el nivel de arreglos de las canciones, una pena que no estén acompañados por composiciones del mismo nivel.

Los temas van cayendo uno por uno, pero realmente no hay nada destacable en ellos. Por mencionar alguno, "Forever" es la clásica balada que no dice nada, aunque Edguy tampoco han destacado nunca en este apartado.

"Lavatory Love Machine" fue el otro tema sobre el que se grabó un videoclip y es un tema con una mezcla de Heavy tradicional que sería el camino por el que transitarían los siguientes lanzamientos de la banda. Como no hay vídeo oficial de ningún tema que me guste, pondremos éste, pero sin duda no sería el tema que yo recomendaría escuchar de éste álbum.

En fin, un disco que debería haber sido mucho mejor, pero que sería el peor lanzado por la banda hasta ese momento, y que salvo un par de honrosas excepciones, pasa con más pena que gloria.

La formación que graba el álbum:

Tobias Sammet: Voces, Teclado
Jens Ludwig: Guitarra
Dirk Sauer: Guitarra
Tobias "Eggi" Exxel: Bajo
Felix Bohnke: Batería

Nota Final: 6/10

jueves, 11 de agosto de 2016

Los Suaves - Malas Noticias (1993)

Tras el éxito cosechado con "Maldita Sea Mi Suerte" que ya comentamos aquí en su día, Los Suaves consiguen su primer contrato con la multinacional Polygram Ibérica para la edición de su quinto álbum, este "Malas Noticias" que revisamos hoy. Lo primero que se puede apreciar en este álbum, y sin duda gracias a este cambio, es la mejora en la producción del álbum si lo comparamos con los anteriores álbumes, con un Alberto Cereijo más asentado en la banda. El sonido es ahora mucho más limpio que antes, y aunque no llega a ser una producción de primer nivel, los instrumentos se pueden distinguir perfectamente durante la escucha.

El caso es que esta mejora en la producción no viene acompañada con una mejora en el nivel de las canciones, sino más bien al revés. Pese a haber un par de años entre la edición de ambos discos, el nivel compositivo de esta entrega está un par de escalones por debajo. Es probable que algunos fans de Los Suaves no estén de acuerdo con esta apreciación, pero a mí este álbum se me hace bastante plano en cuanto a composiciones, y el uso de las clásicas progresiones de acordes de la banda.

El inicio del álbum con la homónima "Malas Noticias" es francamente potente. El buen uso de las guitarras acústicas frente a la machacona sección rítmica, y la  posterior evolución de la canción la convierte en una de las mejores del álbum. Ya desde este tema Alberto Cereijo nos deleita con unas guitarras solistas espectaculares, tanto a nivel de solos como de arreglos y pequeños detalles. La canción está partida en dos partes, y desde el minuto 3:30 hasta el final entra una larga sección instrumental realmente emocionante.

Pese al fichaje por la multinacional, las letras de Yosi, lejos de suavizarse (en el sentido literal de la palabra), siguen manteniendo esa tónica cruda y depresiva que sin duda es uno de los valores que más aprecian los fans de la banda.

"Corazón de Rock and Roll" es la clásica oda al Rock que la banda gusta de meter en prácticamente todos sus álbumes. Con una estructura clásica de Rock and Roll, pero con un sonido bastante metálico, y en la que lo que más me gusta, vuelve a ser el bajo de Charly. "Por Una Vez En La Vida" cierra un comienzo bastante poderoso. Es un tema muy dinámico y melódico al mismo tiempo que la convierte en una de mis favoritas. Mención especial para los solos en este tema.

A partir de ahí, el álbum entra en una fase que no me termina de convencer. "Como Cada Noche" es un tema con un sonido duro y pesado, pero se me hace bastante repetitivo, y la manera de encajar la frases de Yosi termina por cansarme también. El estribillo, pese a descargar un poco esa sensación, no termina de cuajar, además de ser demasiado estándar.

"Si Te Atreves a Nacer" es un tema cañero, que comienza con fuerza, y aunque está mucho mejor que el anterior rápidamente vuelve a sonar un poco a lo mismo. Está claro que Los Suaves tienen su fórmula magistral que saben aplicar en los temas, pero a veces se le puede pedir un poco más a una banda como ellos. "Ella Arruinó Mi Vida" es otro tema que no está al nivel, y vuelve a pecar de una composición poco inspirada, que lo convierte en un tema de relleno.

"El Último Metro" es una triste balada acústica, que a mí personalmente me llega bastante. Un buen trabajo con las guitarras acústicas, y unos sutiles colchones de teclado realzan una de esas letras en las que Yosi habla de una vida triste, sin esperanza ni ilusiones, y que de alguna manera te toca la fibra.

Con buen criterio, Los Suaves dejan para el final el "Dile Siempre Que No Estoy", que se convirtió en el himno de este álbum. Una canción puro Suaves, de nuevo con la típica estructura y las mismas progresiones, pero en esta ocasión explotadas con total acierto, y aderezadas con armónicas y un gran trabajo en las guitarras. Es un tema muy largo, con una letra genial y en la que no me canso de escuchar el "tú di siempre que no estoy".

Este álbum no es ni de lejos el mejor de Los Suaves, pero fue un hito en cuanto al crecimiento de popularidad de la banda, gracias a una promoción mayor y a unos medios mejores, que darían como resultado la grabación de dos de los mejores álbumes de la banda, "Santa Compaña" y "San Francisco Express".

La formación que graba el álbum:

Yosi: Voz, Guitarra, Armónica
Alberto: Guitarra
Montxo: Guitarra
Charly: Bajo
Gelo: Batería

Nota Final: 7/10

martes, 9 de agosto de 2016

Carach Angren - Death Came Through a Phantom Ship (2010)

Seguimos trabajando el rollo sinfónico, esta vez con los holandeses Carach Angren, una de las bandas que más han llamado mi atención los últimos tiempos. Mi conocimiento de la banda llega gracias a este álbum llamado "Death Came Through a Phantom Ship", cuyo concepto lírico gira alrededor de la leyenda del Holandés Errante. La banda fue formada allá por 2003, y este es su segundo larga duración.

Este álbum es una buena muestra de lo que puede dar de sí el Black Metal de corte sinfónico. Este es un género que parecía haber quedado como coto personal de Dimmu Borgir, pero nada más lejos de la realidad, y es que este disco es muchísimo mejor que cualquiera de los últimos álbumes grabados por los noruegos. Además, parece que tras las salidas de Mustis y Vortex la banda anda algo perdida, y desde 2010 no hemos vuelto a saber de ellos.

Como es ley en este estilo de música, la preponderancia de los teclados y orquestaciones es notoria a través de todos los temas, y parece ser el propio teclista Ardek el que lleva el peso de las composiciones.

El caso es que la formación se mantiene estable como trío desde sus comienzos, así que imagino que los tres miembros aportarán bastantes ideas a su música. El apartado guitarrístico corresponde a Seregor, que es a la vez vocalista de la banda. En la música de Carach Angren las guitarras tienen un papel de protagonismo compartido con las orquestaciones, y en general suelen llevar el típico riffage del Black Metal, aunque en algunas ocasiones también se erigen en las dueñas de las melodías principales.

Otro de los puntos fuertes del concepto de Carach Angren son unas letras trabajadas, que se ven potenciadas con partes casi narradas que permiten a la banda introducir historias bastante completas en las canciones. De hecho, las composiciones tienen en todo momento un aire bastante teatral que luego trasladan al directo. En este aspecto, tuve la fortuna de verles recientemente, e hicieron un gran show. Seregor delega el trabajo de las guitarras en un músico invitado, y se vuelca al 100% en la interpretación de las canciones. Sin duda, un acierto que potencia las presentaciones en directo. Escuchando este tipo de música, se podría pensar que en vivo pierde, pero en el caso de Carach Angren esto no es así, y consiguen generar una atmósfera increíble.

La producción del álbum está a un nivel muy alto, como no podía ser de otra manera en un álbum del estilo. La misma corre a cargo de Patrick Damiani, que hasta la fecha se encarga también de grabar el bajo en los trabajos de Carach Angren. Incluso en los primeros tiempos giraba en directo con ellos tocando el bajo, convirtiéndose casi en un miembro más de la banda.

Este álbum gana puntos cuando es escuchado como un todo, más que si se escucha como temas sueltos, ya que la atmósfera que se crea desde la intro convierte la escucha en un viaje que consigue transportar al oyente a través de diferentes ambientes, alternando secciones suaves, con partes realmente enervantes y repletas de tensión que van descargando sobre pequeñas secciones melódicas.

Dentro del buen nivel global del álbum, y puestos a destacar algunos cortes, me quedaría con "And the Consequence Macabre" un auténtico temazo con una gran letra, "Bloodstains On the Captain's Log" que quizá sea la más pegadiza del álbum y con la que suelen cerrar los directos, y "The Course of a Spectral Ship", un tema con unos cambios increíbles.

Siguiendo la costumbre, he enlazado el vídeo oficial que corresponde al primer tema, así que queda en tu responsabilidad el escuchar alguno de los temas destacados.Sin duda una banda con una apuesta muy original que desde aquí animo a escuchar con detenimiento y desde luego recomiendo ver en directo.

La formación que graba el álbum:

Seregor: Voces, Guitarra
Ardek: Teclados y Orquestaciones
Namtar: Batería

Nota Final: 9/10

lunes, 8 de agosto de 2016

Rhapsody - Symphony of Enchanted Lands (1998)

Segundo álbum de los italianos Rhapsody (posteriormente y por temas de Copyright, conocidos como Rhapsody of Fire), y en mi opinión su mejor trabajo, aunque he de reconocer, que de los discos nuevos he escuchado poco más allá de la segunda parte de este álbum que sacaron en 2007, y que arrancaba una nueva saga.

El concepto del álbum consiste en el segundo episodio de la saga de la espada esmeralda que arrancaron con "Legendary Tales" que ya comentamos aquí en su día. La historia se alarga nada menos que cinco discos, aunque como no me he metido mucho en ella, no soy capaz de valorar si el nivel de la historia está a la altura de la música.

En este álbum, Rhapsody muestra un paso adelante en madurez a la hora de las composiciones, y este es el único disco de la banda en el que puedo decir que todas las canciones me gustan, y no encuentro temas de relleno. La banda sigue ahondando en el concepto del Power Metal sinfónico llevado a su máxima expresión.

Las grandes y ampulosas orquestaciones están presentes a lo largo de todas las canciones, pero en ningún momento resultan cargantes, gracias a la inspiración que destilan tanto las melodías como los riffs de las canciones. Por supuesto, los guiños a pasajes de música clásica son constantes, tanto en las melodías de los teclados, como en los trepidantes sweep picking de Luca Turilli.

La producción vuelve a estar a cargo de la por entonces pareja de moda en el Power Metal, Sascha Paeth y Miro, que realizan un trabajo espectacular, y consiguen un sonido muy limpio y sobre todo muy compacto, dando la predominancia necesaria a cada instrumento en su momento. El problema de esta gran producción se lo encontró la banda cuando quiso llevar su música al directo. Tuve la oportunidad de verles una vez en directo en aquella época y fue un auténtico desastre. Es la cara y la cruz de hacer este tipo de música, a no ser que tengas un respaldo económico que te permita llevar al directo grandes producciones.

Para mí el disco está partido en dos mitades, y creo que la elección del orden de las canciones está hecho con bastante acierto. Durante la primera mitad, encontramos los principales cañonazos del álbum. "Emerald Sword" es una auténtica joya del género e ideal para enganchar al oyente desde el primer momento. Con un riff apabullante y muy melódico, y con uno de los mejores estribillos escritos por Rhapsody. Un estribillo de los que te dejan con ganas de escucharlos una y otra vez, con la virtud de que la banda no se ceba en absoluto en él.

Este detalle indica la confianza de la banda en sus posibilidades y en lo que viene a continuación. "Wisdom of the Kings" es un tema continuista, en una línea muy parecida al anterior, con un punto más melódico y algo menos trepidante. Afortunadamente, en esta ocasión no tenemos una canción como "Forest of Unicorns" y la instrumental "Heroes of the Last Valley", sin ser demasiado destacable, al menos no aporta la nota negativa al álbum.

El fin de esta primera parte llega con la que puede ser la canción más completa del disco. "Eternal Glory" es un tema larguito, de más de 7 minutos que vuelve a explotar las virtudes de los dos temas anteriores, añadiéndole una gran sección instrumental en la mitad del tema, que lo redondea y lo lleva al top del álbum.

En la segunda parte, encontramos temas algo más complejos en cuanto a la composición, pero sin olvidar que estamos ante un disco de Rhapsody, así que tranquilos los enemigos de lo complejo :).

Canciones como "Beyond the Gates of Infinity" y "The Dark Tower of Abyss" son temas con una estructura más variada, en las que podemos encontrar algunos riffs con un aire más progresivo, ambientes mucho más oscuros y partes orquestales que desde mi punto de vista son de las más interesantes del álbum. Sin ser temas tan pegadizos como los anteriores, no dejan de tener secciones muy melódicas.

"Wings of Destiny" es la balada del álbum, y pasa sin pena ni gloria, al menos para un servidor. La joya escondida de esta segunda parte es "Riding the Winds of Eternity". Un tema majestuoso y épico, con un estribillo realmente emocionante y que ayuda a revivir las sensaciones de los primeros temas.  
El cierre corresponde al tema que da nombre al álbum, y que además es el más largo del disco con sus 13 minutos. La canción está dividida en cuatro partes muy orquestales y con varios pasajes narrados que entiendo que están orientados a darle más cohesión a la historia del álbum. Incluso durante el tema hay algún guiño a partes del álbum que ya hemos escuchado antes. Personalmente es una pista que suelo saltarme, ya que prefiero quedarme con el buen sabor de boca que deja "Riding the Winds of Eternity", pero vamos, simplemente es otro concepto de canción.

La formación que graba el álbum:

Fabio Lione: Voces
Luca Turilli: Guitarra
Alessandro Lotta: Bajo
Alex Staropoli: Teclados
Daniele Carbonera: Batería

Nota Final: 8,5/10 

viernes, 1 de julio de 2016

Arcturus - Aspera Hiems Symfonia (1996)

Este es el primer larga duración de los noruegos Arcturus, que editaron dos años después de su debut discográfico con el E.P "Constellation". En 1996 estamos en pleno auge de la segunda oleada del Black Metal noruego, y pese a las evidentes conexiones de algunos de sus miembros con dicha escena, desde un primer momento la banda deja bien claro que su apuesta musical va mucho más allá de lo que ofrece el Black Metal.

En este "Aspera Hiems Symfonia" podemos apreciar un Black muy atmosférico, con algunos toques Avantgarde expresados principalmente por las circenses melodías del teclado de Sverd, que junto a las voces limpias de Garm, rápidamente se convirtieron en los sellos de identidad de la banda. Arcturus tiene el mérito de ser una de esas bandas cuyas canciones son totalmente reconocibles.

En general la mayoría de los temas van a medio tiempo, y aunque no falta alguna parte cañera, la cercanía con el Black se centra realmente en las atmósferas y en las voces agresivas.

Una de las cosas que más llama la atención del álbum desde las primeras escuchas, son las peculiares voces limpias de Garm, uno de los vocalistas más respetados de la escena extrema. Desde luego, las bandas en las que estuvo involucrado siempre fueron un paso más allá que el resto, no sólo en Arcturus, sino también Ulver y Borknagar. Sus voces agresivas no están mal, aunque el punto fuerte de sus voces son las limpias, con unos bajos muy destacables y con unas líneas vocales muy imaginativas.

Junto a las voces, los protagonistas indiscutibles son los teclados que en todo momento están presentes en una primera línea en la producción, bien en forma de melodía o en forma de atmósferas indescriptibles. Sin duda Sverd es el cerebro pensante detrás de la música de Arcturus, y es increíble cómo es capaz de generar contrastes entre algunos pasajes que suenan realmente diabólicos, enfrentados al mismo tiempo a bonitas y relajadas melodías que hacen de la escucha de este álbum una experiencia única.

Pese a que el ritmo general del álbum es a medio tiempo, las canciones son muy dinámicas y los cambios de ritmo constantes. Estos cambios dan a los temas un aire progresivo muy bien acompañado por las baterías. No faltan tampoco momentos en los que las atmósferas de las canciones suenan más próximas al Dark Ambient, mostrando una vez más la facilidad con la que Arcturus incorpora elementos variados de diferentes influencias, mezclados de tal manera que en ocasiones rozan la psicodelia. El ambiente en muchas secciones del disco es inquietante y saben jugar muy bien con las tensiones, transportando al oyente en un viaje constante.

Las baterías de Hellhammer son otro de los puntos fuertes del álbum, con ritmos muy precisos y técnicos, que ayudan a enriquecer las canciones. La música de Arcturus no es sencilla a la hora de imaginar qué ritmos pueden encajar, pero Hellhammer supera el examen con nota, tanto en los ritmos a medio tiempo, en las partes a contratiempo, y en los pocos momentos en que la batería mete los clásicos blast-beats de Black Metal.

Las guitarras en este lanzamiento juegan un papel algo más secundario, y predominan las guitarras rítmicas que ofrecen el fondo para que los teclados se impongan sobre ellas. Aún así, no faltan momentos de lucimiento con algunos solos de buena calidad que aportan un pequeño toque algo más Heavy al álbum.

La producción del álbum es un tanto primitiva, y aunque tiene ese romanticismo del sonido old-school, creo que la música de Arcturus siempre se verá beneficiada por una producción limpia y exquisita. Cuatro de los ocho cortes que posee el álbum, pertenecen a "Constellation" aunque fueron regrabados para la ocasión, incluyendo algún cambio de nombre como ocurre con "Icebound Streams and Vapours Gray" que pasó a llamarse simplemente "Wintry Grey".

Los momentos estelares del álbum serían el tema que abre el álbum "To Thou Who Dwellest in the Night", que posee las partes más rápidas del álbum, aunque al mismo tiempo suenan muy épicas. "Whence & Whither Goest the Wind" que es uno de los temas más peculiares del álbum, entre otras cosas porque las voces están grabadas al revés, y que posee un final con unos ritmos a contratiempo que molan un montón.

"Du Nordavind", que es una de las canciones más pegadizas y que mejor entran en las primeras escuchas, si es que se puede decir algo así de una banda como Arcturus, y finalmente "Fall of Man" con un ambiente muy épico y con algunas de las melodías más bonitas del disco.

La formación que graba el álbum:

Garm: Voces
Carl August Tidemann: Guitarras
Skoll: Bajo
Sverd: Teclados
Hellhammer: Batería

Nota Final: 9/10


lunes, 27 de junio de 2016

Graspop Metal Meeting 2016 (y IV)

Domingo 19

El último día de estancia en el festival amaneció con sol, prometiendo una jornada de respiro para los asistentes. Desde por la mañana se presagiaba un gran ambiente en el festival, y sin duda, la presencia de Iron Maiden en el cartel, provocó que se viera mucha más gente con entrada sólo para ese día.

Nuestra jornada de conciertos comenzaba con los noruegos In The Woods.... Cuando en su día cayó en mis manos, su álbum "Omnio" me encantó, pero siempre pensé en ellos como la típica banda imposible de ver en directo. Su separación en el año 2000 fue la confirmación de la hipótesis. Hace un par de años, saltaron a la actualidad de nuevo, por la repentina muerte de Oddvar A:M, uno de los miembros originales. No sé si a raíz del fallecimiento de Oddvar, pero al año siguiente se anunció el resurgimiento de la banda y para gran sorpresa mía, se confirmó presencia en el Graspop.

Tras esta pequeña introducción, comentar que el concierto estuvo bastante bien, aunque se notaba que no es una banda acostumbrada a hacer conciertos. De hecho, se notaba cierta mejoría comparándolo con alguno que había visto por Youtube en fechas recientes, aunque las constantes miradas entre los miembros de la banda daba la sensación mencionada. No obstante, sonaron bastante bien y el vocalista tuvo una buena presencia sobre el escenario. La carpa estuvo bastante vacía, así que pudimos ver el concierto muy relajados, tal y como pide la música de In The Woods. Tengo entendido que van a sacar un nuevo disco en breve, así que veremos.

Finalizada la actuación, salimos a disfrutar del buen día y a echar un vistazo a los clásicos Overkill. Lo cierto es que es una banda que no he escuchado mucho nunca, y el directo me aburrió un poquillo, así que a mitad del mismo, decidimos volver a la carpa a echar un ojo a Enthroned.

Siendo una de las bandas belgas más internacionales, se notaba que la afluencia de público en la carpa era bastante buena. A mí es una banda que nunca me ha gustado mucho, aunque tenía muy buen recuerdo de otra vez que tuve oportunidad de verles. La actuación no estuvo mal, se notaban las ganas, especialmente del vocalista, pero al igual que Overkill consiguieron aburrirme un poco. El caso es que nos quedamos hasta el final de su actuación y tras ellos tocaba reponer fuerzas.

Una mala coincidencia a primera hora de la tarde entre Saxon y Moonsorrow, provocó una nueva separación entre los amigos, y en mi caso el voto fue para Saxon. La banda disfrutaba de tocar en uno de los escenarios principales, y la verdad es que se gustaron y gustaron al personal. Una buena puesta en escena con un genial Biff Byford que parece haber hecho un pacto con el diablo. Fueron cayendo los temas, hasta el "Dogs of War", momento en el cual, Biff decide deshacerse del setlist y empezar a preguntar a la audiencia qué tema querían escuchar.

Al no estar en las primeras filas, no sé cuán fiel fue a las peticiones del respetable, pero al menos fue un detalle divertido, el cual no es la primera vez que hacen. Mis momentos favoritos fueron con el "Power and the Glory", el cañero "20,000 Ft", y cómo no, con el cierre del "Princess of the Night".

Aprovechamos la larga pausa hasta el concierto de Anthrax, para dar una vuelta por las tiendas a comprar alguna camiseta, y ya de vuelta vimos el concierto de Antrhax de lejos, ya que el cansancio acumulado empezaba a hacer mella en todos. El concierto fue algo decepcionante, sobre todo comparando el setlist con lo que habían estado tocando en fechas recientes, y la desaparición del "Medusa" o del "Madhouse" para meter tres del último disco fue un poco bajón.

Tras Anthrax, tocaba avituallamiento y prepararnos nada menos que para Iron Maiden. De esta parte podría sacar un artículo entero, pero me ceñiré al formato actual, e intentaré no extenderme demasiado. Llevaba sin ver a Iron Maiden en directo desde 2003, así que realmente tenía muchas ganas de verles, aunque por otro lado, y sabiendo cómo se las gastan con los setlist cuando están de gira de nuevo disco, no las tenía todas conmigo.

El caso es que el concierto tuvo luces y sombras, incluso diría que más de los segundo que de lo primero. La puesta en escena fue buena, con un buen montaje y con la banda en su línea habitual, carreras de Steve Harris, movimientos constantes de Dickinson, y el "espectáculo", por llamarlo de alguna manera de Janick Gers, que realmente parece la mascota del grupo. Y de verdad que me da pena decirlo, pero es lo que siento al verle actuar.

El repertorio estaba telegrafiado desde el comienzo, y la gracia estaba en ver qué clásicos meterían "nuevos" en esta gira. Pues nada, se cascaron nada menos que seis canciones del nuevo disco entre las nueve primeras del concierto, intercalando el "Children of the Damned", "The Trooper" y "Powerslave" entre medias. A partir de ahí, empezarían a caer el resto de clásicos, pero ya era un poco tarde, y máxime si pensamos que uno de los temas del bis fue el "Blood Brothers". Que sí, que lo dedicaron a las víctimas de los últimos atentados terroristas, pero igual podían haber hecho mención a las víctimas y tocar otra canción.

Como de costumbre, el "Hallowed Be Thy Name" fue de lo mejorcito de la noche, aunque su continuación con "Fear of the Dark" no tanto. Y vuelvo a decirlo una vez más, a sabiendas de que es inútil, pero no entiendo por qué no dejan de tocarla de vez en cuando, y le dan un respiro a la canción.



Tras el habitual "Iron Maiden" llegó el tiempo de los bises con el "The Number of the Beast", el mencionado "Blood Brothers" y la maravillosa "Wasted Years", afeada por las paridas de Bruce Dickinson, retirando el micro a Adrian Smith cuando le tocaba meter los coros. No sé si a alguien le hizo gracia la cosa, y que lo hagas una vez pasa, pero a mí me dejó un mal sabor de boca.

Una pena, pero vimos a unos Iron Maiden que claramente están muy lejos de su mejor momento, y si bien los temas nuevos me los esperaba peores, también es cierto que la interpretación de los clásicos no me gustó mucho. Hubo bastantes cambios que sonaron un poco raros, y en general los temas no sonaron demasiado compactos.

El final de fiesta también tenía mala leche en cuanto a coincidencias, ya que se solapaban Twisted Sister con Behemoth, ambas bandas con grandes directos. Me decanté por ver a Twisted Sister, ya que están de gira despedida y es probable que no vuelva a verles nunca en directo. La verdad que pese al gran concierto que me dijeron que dieron Behemoth, no me arrepiento de haber visto el de Twisted Sister, ya que también se marcaron un gran show, emotivo y divertido a partes iguales.

De nuevo sentimientos encontrados al ver cómo lo deja una banda que está en plena forma, con un Dee Schneider increíble, pero a la vez agradeciendo que lo hagan antes de acabar arrastrándose por los escenarios. El bueno de Dee, mencionó algo así como que ellos se despedían de verdad, y que no iban a hacer otras tres giras despedidas después, tal y como están haciendo otras bandas clásicas.

El repertorio del concierto estuvo muy bien, con los clásicos más habituales de la banda, e incluso alguno no tan habitual. Hubo un momento bonito en "The Price", cuando recordaron a los músicos fallecidos durante el último y fatídico año. Como no podía ser de otra manera, cuando sonó el "We're Not Gonna Take It", hubo un subidón generalizado entre los asistentes, y tuvo su momento porque tras finalizar la canción, el público seguía coreando el estribillo, y la banda se arrancó unas cuantas veces con la gente.

Finalizado el bolo de Twisted Sister, hubo un mensaje de agradecimiento del festival hacia los asistentes, invitando a repetir para el próximo año, y un pequeño espectáculo de fuegos artificiales que redondearon el fin de fiesta.

Conclusión

Nuestra primera experiencia en el Graspop nos ha dejado un buen sabor de boca. La verdad es que no esperábamos menos de un festival de primer nivel en Europa con tantas ediciones a las espaldas. La organización es realmente buena, y aunque todo es mejorable, el sentimiento de ser tratado como un cliente y no como un borrego, es algo que dice mucho a su favor.

El viaje de vuelta fue mucho más sencillo de lo esperado. La devolución de la tienda de campaña fue más rápido de lo esperado, y nos devolvieron la fianza sin ningún problema. Se reforzó claramente el servicio de lanzaderas de vuelta hacia Mol, e incluso se facilitó el acceso al tren por una entrada lateral, que agilizó el trámite y sirvió para evitar aglomeraciones en la entrada principal, y no provocar molestias a los lugareños que iban a trabajar.

Bueno, espero que no os haya aburrido demasiado este serial, y ojalá sirva de ayuda a la gente que tenga pensado ir por allí otro año. Desde luego, si alguien quiere preguntar por algún detalle en concreto, puede hacerlo dejando un comentario, o contactándome por e-mail en shankao@lacaverna.org.